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Vamos a descubrir cómo hacer buttermilk casero.  El buttermilk o suero de leche es el que se consigue cuando se toma la nata para hacer mantequilla. Después de esto tendremos dos ingredientes: la mantequilla y el suero que es el líquido que queda.
También es cierto que este ingrediente se puede conseguir de forma fácil en algunos países, pero en otros es bastante desconocido y poco usado.
Lo más seguro es que si leemos recetas de origen inglés o americano será común que encontremos este ingrediente.

En países como la India es bastante conocido, usado también en Alemania y Holanda. Es muy utilizado en la repostería como por ejemplo tortas, cupcakes, bizcochos, entre otros. Algunos de estos países también utilizan el suero de leche como bebida.
La buena noticia es que no hay por qué sufrir cuando veamos este ingrediente en alguna receta ya que lo podremos solucionar de una manera muy sencilla en nuestra casa.

¿Qué es Buttermilk?

Entonces así, como lo mencionamos al comenzar el artículo, podemos decir que el buttermilk es aquel líquido con un sabor un poco ácido que nos queda después de elaborar la mantequilla y que de manera comercial se hace agregando a la leche desnatada o semidesnatada bacterias a base de ácido láctico hasta que se logre un sabor ácido suave e incluso algo amargo.

Por qué se usa el buttermilk en recetas.

Es común ver este ingrediente en las recetas de repostería especialmente en bizcochos y tortas porque le dan un toque de suavidad y esponjosidad a aquellos productos que son horneados. Por lo general se aconseja que se combine con bicarbonato y no con polvo de hornear con el fin de poder neutralizar su acidez.
Por ello se suele relacionar con el bicarbonato sódico en el momento de hornear, ya que nos dará un horneado más suave, ligero y tierno; éste ayudará a que el gluten que tiene la masa se descomponga un poco. Por otro lado puede ayudar a subir panes en recetas rápidas.

Cómo hacer buttermilk casero

Básicamente lo único que hay que hacer es poner la leche y echarle una cucharadita de limón y luego dejar esta preparación en reposo por unos minutos hasta que el aspecto sea de leche cortada, así obtendremos el ácido que necesitaremos para las recetas.  Hazlo de la siguiente manera:

Pasos para preparar buttermilk casero

1. Toma 250 ml de leche y añade 15 ml de zumo de limón (si necesitas más así mismo debes hacer la preparación.
2. Toma una cuchara y revuelve.
3. Deja en reposo aproximadamente 10 minutos.
4. Notarás que la leche comenzará a espesar un poco, parecida al yogur pero bastante líquido. La misma se cortará.

Consejos para preparar buttermilk casero

El limón lo puedes reemplazar por vinagre, pero en este caso debería ser el doble de vinagre. (A mí me gusta más con limón).
Si quieres obtener un buttermilk más elaborado (y claro está menos práctico), puedes conseguir nata (crema de leche) y con esta hacer mantequilla y por su puesto quedará el suero.